Cuidados en verano: el peligro del golpe de calor
Por Dr. FUR | 18 de agosto de 2026
A diferencia de nosotros, nuestros peludos no pueden refrigerarse a través del sudor porque carecen de glándulas sudoríparas distribuidas por el cuerpo; ellos solo poseen un número muy limitado en las almohadillas plantares.

Cuando la temperatura ambiental se acerca o supera la temperatura corporal, o cuando la humedad es muy alta, el jadeo deja de ser eficiente y pierde la posibilidad de la regulación.
Esto desencadena una serie de fallas sistémicas graves como pérdida de proteínas celulares, fallo orgánico, edema cerebral y coagulación intravascular diseminada (CID), una emergencia clínica con alta tasa de mortalidad en pocas horas si no se trata de forma urgente.
Podemos atenuar la aparición de esta situación si tenemos en cuenta:
- Nunca dejar nuestros peludos dentro de un vehículo o cualquier lugar cerrado sin ventilación, estas son las formas de presentación más comunes para los "golpes de calor".
- Evitar la actividad física y los paseos en las horas centrales del día y de máximo calor. Además, el asfalto caliente puede causar quemaduras de segundo grado en sus patitas sin nosotros siquiera darnos cuenta.
- Asegurar sombra constante, agua fresca o con hielo a libre disposición y un entorno ventilado siempre, evitando la sobre excitación o estímulos máximos de cualquier tipo.




