Cuidados en invierno: termorregulación y la artritis en la tercera edad
Por Dr. FUR | 18 de agosto de 2026
Aunque nuestros perros y gatos poseen un manto de pelos que ayuda a aislar la temperatura corporal, el frío extremo exige un esfuerzo metabólico adicional para mantener el equilibrio térmico interno entre los 38°C y 39°C.

Las bajas temperaturas provocan vasoconstricción periférica para conservar el calor en los órganos vitales para preservar sus funciones. Pero, esta disminución del flujo sanguíneo, sumada a los cambios de presión y las bajas temperaturas, hacen que se incremente la viscosidad del líquido sinovial en las articulaciones.
Para protegerlos, podemos prestar atención a las zonas de descanso, elevándolas del suelo frío y manteniéndolas alejadas de corrientes de aire. En los animales de pelo corto, tamaño pequeño o más viejitos, el uso de capas térmicas es recomendable para paseos en exterior, por sobre todo.
Para los que presenten signos clínicos de artrosis, la aplicación de condroprotectores (suplementos nutricionales para regenerar el cartílago articular) y fisioterapia veterinaria recomendada por nuestro veterinario de confianza durante los meses fríos reduce sustancialmente el malestar articular y mejora el estado activo general.




