Ansiedad por separación: la neurobiología del hiperapego
Por Dr. FUR | 18 de agosto de 2026
La ansiedad por separación no es un acto de "venganza" de nuestro peludo por quedarse solo, sino un trastorno del comportamiento caracterizado por una respuesta de estrés agudo y pánico. Es una respuesta involuntaria cuando ellos se quedan solos y pierden el acceso a sus figuras de referencia (o sea, nosotros).
Desde el aspecto técnico, hablamos de una activación y de liberación excesiva de cortisol y adrenalina.

En los gatos, podemos ver algunos signos clínicos, por ejemplo, inflamación de la vejiga, acicalamiento compulsivo (lamerse a sí mismos), o también maullidos excesivos. En los perros, los signos son más extrovertidos, con ladridos, falta de control en sus necesidades y la destrucción de objetos de cualquier forma.
Sobre eso, podemos ver alternativas de manejo, por ejemplo:
- Evitar los rituales de salida y llegada que incrementan su excitación excesiva o desmedida.
- Fomentar el apego seguro mediante un enriquecimiento ambiental más cognitivo y desafiante como juguetes interactivos con comida o lickmats para entretenimiento.
- Realizar salidas graduales sin despedida para desensibilizar esa sensación y las señales de partida que ellos interpretan como tomar las llaves.
Desde casos moderados a severos podemos probar estos consejos. Sino, a veces se requiere terapia de modificación de conducta guiada por un veterinario con especialidad en etología (psicología sobre el comportamiento animal) o también desde el aspecto clínico con la aplicación de drogas o feromonas de nueva generación.




